AMERICAN DOG. JIMMY JAZZ & THE KENTUCKY BRIDGEBURNERS. HELL DORADO. 09.11.2012

          Una noche loca la del viernes, queriendo abarcar todo, nos quedamos sin el final de uno, y sin el principio del otro. Me explico, en la Jimmy Jazz American Dog, en HellDorado The Kentucky BridgeBurners y en el bolsillo muchas ganas de ver a ambas bandas, pero un cambio de última hora hizo que la perfecta planificación de la noche se fuera al traste. Vamos, lo que decía!!! Ni unos ni otros.

 

          Sin dejar de hacer una pequeña mención para la banda telonera del primer bolo Whisky Dyc, buena propuesta la suya, sucio blues rock gasteiztarra, vamos con American Dog. Los de Ohio salieron arrasando y se quedaron para atender a sus fans (esto último me fue narrado por uno de ellos). Disfruté de una hora de hard rock fulminante, hasta los cimientos dudaban en rendirse. La mayor parte de nuestra sociedad simplemente les vería como unos macarras, melenudos y demás calificativos que se os ocurran, y en parte tendrán razón, pero estos tres saben muy bien lo que se hacen sobre un escenario. Las tablas de Michael Hannon, ya desde los 80 dando guerra con Salty Dog. Steve Theado, hacedor de los riffs brutales de cada uno de lo cortes. Y por último, el baterista Michael Harris, que para nada se queda atrás frente a sus compañeros, como pudimos comprobar en el sólo que se marcó antes de “Can´t Throw Stones”.  Todos hicieron gala de la calidad que poseen, y canciones como “Devil Dog”, “The Real Nitty Gritty”, “Drivin´Down The Sidewalk”, “Another Day In Paradise”, entre otras, nos lo ratificaron. En definitiva, hard rock metalero con esencia blues, de la que espero disfrutar al completo en futuras visitas.

 

          Una vez dejado atrás, muy a mi pesar, el primer concierto de la noche, nos dirigimos a HellDorado donde nos esperaban, y no para empezar, la siguiente banda The Kentucky BridgeBurners, otra de las formaciones que tiene como nexo común a Blaine Cartwright. No tenía ninguna intención de perdérmelos, recientemente no pude asistir al concierto de su banda, Nashville Pussy, cosa que no se iba a repetir. Nada más entrar por la puerta fue como si me hubieran trasportado a lo más profundo de las lejanas tierras abanderadas por barras y estrellas. Un garito perdido entre la nada, sucio y sudoroso rock´n´roll, festivo, divertido, lo mejor para disfrutar con una cerveza bien fría y una buena pelea después (esto último sólo sobre el papel, eh!!!). Junto con algunos otros cortes, tocaron de principio a fin su última larga duración, orden de las canciones incluido. Un buen número de las canciones de este disco son versiones, que han sabido personalizar con ese sabor a carretera y bourbon que tanto les caracteriza. Me gustaría mencionar “You Got To Move”, canción escrita por Fred McDowell and Rev. Gary Davis, que también versionaron The Rolling Stones. Me encanta el groove de esa canción. Un buen final, para una noche de idas y venidas pasadas por un buen chaparrón.

 

           Lo que sí me gustaría destacar de ambos conciertos, cosa que me apena, fue la escasa asistencia de público. Tener en nuestra ciudad dos bandas de tal calibre merece la pena disfrutarlas. Supongo que la realidad que nos rodea y de por si, la escasa cultura musical existente, tiene mucha culpa de ello.
 

Legbreaker